Por el respeto que se tiene de la vida, la A.P.C. asumió el reto de la EDUCACION como eje principal teniendo en cuenta que es uno de los principales temas y acciones realizadas por las organizaciones. La mayoría de las comunidades asociadas vienen adelantando metodologías innovadoras y de etno-educación que buscan mejorar la calidad de la educación, para prevenir la deserción escolar y disminuir el índice de jóvenes que día a día salen a las calles sin tener claridad de una posibilidad de futuro. Con diferentes miradas pero en busca de los mismos objetivos, se vienen trabajando propuestas de colegios agro-ecológicos que a su vez buscan incluir en la educación la protección del medio ambiente y recuperar y mejorar las practicas agro-ecológicas y de medicinas alternativas para mejorar la salud de los habitantes de sus comunidades.
La Educación comunitaria surge y se nutre del saber y experiencias de las comunidades, se ha apropiado del pensamiento de la Educación Popular. Como punto de partida se recogen los siguientes principios:
1.- Aprender de lo diferente: La educación comunitaria es el encuentro de comprensiones diferentes para construir unidad en la diversidad. La precondición del diálogo y la posibilidad de un nuevo saber, supone reconocer la diferencia y abandonar un aparente igualitarismo metodológico que cree que en una relación horizontal quedan anuladas las diferencias.
2.- Aprender para la acción transformadora: El contraste de lo aprendido está en la acción. Plantearse así el problema no es resolverlo por vía empírica, sino encontrar una nueva síntesis a partir de la cual las mediaciones educativas puedan incidir en la capacidad de transformación de la realidad desde los procesos más micro vividos en la cotidianidad de los actores, hasta las posibilidades mas sociales vividas en la globalidad de la sociedad.
3.- Aprender a aprender: La educación requiere de un lado de una pedagogía coherente con los procesos de aprendizaje que agencia y, de otro lado, de la capacidad para establecer una reflexión diferenciándose de otras perspectivas, internacionalidades y propuestas. No obstante, la educación comunitaria debe exigirse a sí misma una negociación para conocer y reconocer otras pedagogías, sobre todo aquellas que se juegan en el ámbito de la escolaridad y del conocimiento académico acumulado.
4.- Aprender del conflicto: La educación popular debe abrirse a comprensiones variadas. Este es tal vez el criterio más difícil de asumir ya que debemos romper con la tradición de un pensamiento político hegemónico que sólo acepta comprensiones únicas. Por el contrario, la negociación exige capacidad de interlocución con muchas formas de acción y muchas facetas del conocimiento y sus posibilidades de realización.